sábado, 6 de febrero de 2021

 Finanzas de la economía informal en Colombia






Contexto Económico Nacional  

 

Dentro del contexto económico nacional se han evidenciado grandes cambios y rupturas en el normal desarrollo de la economía colombiana. Uno de los más importantes sucesos de los años noventa fue la apertura económica que tenía como antecedente la crisis económica entre los años 1980 y 1986, que permitió un crecimiento progresivo de la economía informal (Rodríguez, Suárez, & Suárez, 2010) en la cual, se tuvo que cambiar los contextos laborales habituales que tenían los colombianos, recurriendo a fuentes alternativas de ingresos, dadas por unidades económicas pequeñas e informales, que aseguraban un recurso monetario diario para el sostenimiento de las familias. A las adversidades ya existentes, se añade el temor y desconfianza del sector financiero, que culminó en un fuerte distanciamiento entre los ciudadanos y las entidades, y le abrieron paso al posicionamiento de economías informales como alternativas de financiación, pero alejadas de las disposiciones legales.  

 

Las consecuencias que resultaron del uso de las nuevas fuentes de financiación y la economía informal, fueron aún peores que el inicial distanciamiento con las entidades financieras. Éstas crearon inseguridad en la inversión y el incremento del riesgo financiero en las operaciones cotidianas realizadas en el mercado no financiero. Sin embargo, la costumbre prima sobre la seguridad. La conducta de retirar el dinero de los bancos, para que éste sea guardado en los hogares o reinvertido en el mercado informal sigue vigente. (Andrade, 2007).  


Así mismo, las encuestas realizadas por la entidad oficial DANE, muestran que la informalidad es la manera más predominante de cómo los colombianos obtienen el sustento para sus familias, con más del 50% de participación (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 2012). Este indicador no es solo preocupante para el gobierno sino también afecta de forma directa al sector formal. Con lo anterior, el Estado ha dejado de percibir gran cantidad de aportes tributarios y fiscales y el sector financiero ha perdido participación en el mercado. Además, la informalidad ha traído consigo la aparición de subsidios a las que muchas familias colombianas tienen acceso para contrarrestar el impacto negativo de la informalidad (Andrade, 2007), y una disminución de la percepción de la calidad de vida. 

 

El interés  


El concepto de interés se puede definir como costo o rendimiento del dinero en el tiempo. Esta expresión tiene dos componentes, costo – rendimiento. Entendiéndose por costo, el dinero adicional que se debe pagar a un proveedor de capital en un período de tiempo determinado. 


Rendimiento corresponde a la ganancia obtenida del proveedor de capital, por el préstamo de sus recursos. 


En una operación financiera que represente un caso de financiación, la definición anteriormente enunciada resalta los componentes del interés. 

Cuando alguien recibe una cantidad de dinero en préstamo, ésta debe asumir un costo por la utilización del dinero que no tiene disponible para satisfacer las necesidades de liquidez; muy diferente a la persona o entidad que es dueña del capital y lo presta, ésta recibirá una suma de dinero extra al valor inicial que concedió como préstamo. El interés analizado desde estos dos puntos de vista permite llegar a la conclusión que el uso del dinero hace que exista una contraprestación al momento de adquirirlo. 

 

El interés simple  


Desconoce el principio del valor del dinero a través del tiempo. En él, el costo o rendimiento permanece constante durante la operación financiera, razón por la cual, el interés que se paga o reconoce, siempre será la misma cantidad, porque la base de liquidación no varía. En otras palabras, el interés simple no se capitaliza. 


El interés simple tiene aplicación en el mercado extrabancario informal, y es allí donde se realizan transacciones financieras que se encuentran al margen del sistema financiero, es decir, operaciones de captación y colocación de recursos monetarios no regulados y considerados como ilegales. Como ejemplo, se puede citar el préstamo de dinero a intereses, otorgado por prestamistas (agiotistas) bajo la modalidad de “gota a gota” o paga diario, sistemas de “ahorro” programado e “inversiones” en instituciones captadoras de dinero (pirámides) y transacciones en cadenas. 

 

Aplicaciones de la teoría del interés simple  

al mercado no financiero 


1.Préstamos “gota a gota” o paga diario 


Son una alternativa de financiación bastante costosa, donde un capitalista facilita el préstamo de dinero a alguien con problemas de solvencia económica, con el compromiso de pagar los intereses diariamente, semanalmente, quincenalmente, mensualmente o en un período de tiempo pactado al momento de la negociación. 


Para acceder a esta fuente de recursos se requiere solamente fotocopia de la cédula de ciudadanía y firmar una letra de cambio; documento que respalda la obligación y las condiciones de tasa de interés y plazo para el pago de los intereses. 

“El auge y propagación de este mercado se evidencia en los avisos de los periódicos, donde aparecen en la sección de clasificados grandes listas de prestamistas que ofrecen créditos inmediatos a personas naturales, pensionados, trabajadores independientes, comerciantes, entre otros”. 


Algunos prestamistas imponen como requisito las hipotecas, dependiendo del monto solicitado por el prestatario, exigiendo copia de la escritura del inmueble y el certificado de tradición y libertad. En estas condiciones, el prestatario deja empeñado su patrimonio con alto riesgo de perderlo, porque el costo financiero de estas operaciones, hace que el pago de las mismas, en ocasiones, se vea afectado por el incumplimiento. El no cumplir incrementa el interés por concepto de morosidad, generando un aumento excesivo de la deuda. Si el prestatario vuelve a incumplir, los prestamistas no conceden más refinanciaciones y de inmediato ejecutan la garantía.  


El riesgo no solo es para el prestatario, el prestamista también asume el riesgo de perder el capital cuando cobra por el préstamo de sus recursos un interés alto, lacerando las finanzas personales del deudor. Por eso busca la manera de cubrirse financieramente pidiendo hipotecas. 


El uso de esta fuente de financiación también es acogida por personas que podrían estar bancarizadas o hacen parte de la banca, pero por motivos de seguridad prefieren el “gota a gota”. Este es el caso de gente que vive en zonas rurales, donde el desplazamiento hasta las entidades financieras suele ser costoso, dispendioso y peligroso. Hay que tomar un camino para llegar hasta el banco, y en esa ruta, la delincuencia hace presencia y sabe que si esa persona va o viene es porque trae consigo dinero. 



2. Casas comerciales o prenderías 


Son empresas dedicadas a la compra y venta de artículos suntuosos o de lujo, en la modalidad de contratos de compra con pacto de retroventa, facilitando al agente económico deficitario, salir de una afugia económica de una forma rápida y sencilla.  


Las condiciones de la negociación son fáciles, el único requisito es que el dueño o poseedor del bien demuestre que cumple con la mayoría de edad preestablecida en Colombia (18 años). Al cumplir con esta exigencia, la casa comercial recibe el bien con pacto de retroventa. Es decir, la custodia de la mercancía entregada queda a cargo de la empresa y para volver a su poseedor, éste tiene un plazo como máximo de 120 días para cancelar los gastos financieros. En caso de incumplimiento a esta fecha, el artículo será de propiedad de la prendería. 

 

Este tipo de empresas son legalmente constituidas, pues tienen personería jurídica y matrícula mercantil, declaran impuestos y contratan personal afiliándolos al sistema de seguridad social. Razón por la cual, este tipo de negocios no hacen parte de la economía informal, pero si son una fuente de financiación rápida del mercado no financiero, para aquellas personas que tienen problemas de liquidez y cuentan con bienes que son fáciles de comercializar. Sirven como garantía para respaldar la obligación adquirida con la casa comercial y solucionar de momento una escasez de capital representado en dinero.  

 

Vale la pena aclarar que al momento de firmar el contrato de compra con pacto de retroventa, el bien es de propiedad de la casa comercial. El deudor vende el bien al precio que le ofrecen y éste cuenta con un tiempo pactado entre las partes para volver a tener la custodia y dominio del activo.  

 

Cuando el cliente (deudor) desea retirar de la casa comercial el bien, este se somete al precio que le otorgan. La diferencia entre el dinero que recibe y el que paga al final de cierto tiempo, permite hacer una estimación del costo financiero de esta operación. Para ello, es importante identificar las variables que la componen (VA, VF, n, i). Al realizar el cálculo de la tasa del interés o de lo que se paga en dinero con una periodicidad mensual, representa el 10% mensual vencido, cifra que supera el límite a la usura establecida por el gobierno nacional. En estas circunstancias, este tipo de negocios son apodados en el lenguaje popular como usureros, pero hay que tener en cuenta que quien acude a buscar liquidez, está en todas sus facultades para aceptar las condiciones, y quien es dueño de la empresa o trabaja en ella, debe buscar liquidez y rentabilidad en las operaciones. De lo contrario, se condena al fracaso, por tanto, el éxito de toda empresa consiste en vender sus productos y/o servicios.  

 

Las cláusulas del contrato le dan la potestad al empresario de venderle al cliente el (los) artículo (os) al precio de mercado que él considera, pues al inicio de la negociación, el empresario o quien esté a cargo de la administración de la misma, los compró y éstos hacen parte de sus existencias.  



3. Instituciones captadoras de dinero (Pirámides) 


Organizaciones que al margen de la ley realizan operaciones activas y pasivas (captación y colocación) con dineros del público, ofreciendo atractivos rendimientos por los recursos invertidos. 

Las pirámides se propagan con gran facilidad en regiones donde las personas son ingenuas y desean tener grandes utilidades haciendo un mínimo esfuerzo. El mensaje que difunden estas organizaciones ilegales para atraer clientes, consiste en duplicar el capital invertido en tan solo tres meses. Al hacer el cálculo de la supuesta rentabilidad da como resultado el 33.33% mensual. Cifra que despierta en el común de la gente ambición por ganar rápido.  

 

Al comparar los rendimientos de la pirámide frente a lo que ofrece el sistema financiero, no tiene punto de comparación, pues las entidades financieras le pagan a los ahorradores el equivalente a la DTF por los dineros que llevan con destino a la inversión en renta fija, estimándose un interés periódico mensual vencido del 0.46%, rendimiento que no es atractivo, más aún, cuando el ahorrador debe pagar el 7% de rendimientos financieros por retención en la fuente y asumir una serie de costos de transacción cuando va a retirar el capital. En esta situación, vale la pena recordar una ley básica e importante de las finanzas: a mayor rentabilidad, mayor exposición al riesgo. 

 

En Colombia, la presencia de las pirámides en varias regiones del territorio nacional, generó conflictos y pérdidas de aproximadamente tres billones de pesos, pues la mayoría de las personas que invirtieron sus recursos de capital quedaron a la espera de recuperar la inversión. A pesar de los esfuerzos que el gobierno hacia para advertir sobre los riesgos de estas organizaciones. 


Hay testimonios en los diarios especializados en economía y finanzas, de personas que duplicaron o triplicaron el capital gracias a las pirámides, pues la credibilidad de las captadoras de dinero se imponía y se demostraba cuando le cumplían a la sociedad, convirtiéndose en un voz a voz que multiplicó el número de usuarios en poco tiempo. 

 

Quienes ganaron en este juego de azar perverso, manifiestan que se retiraron rápido. Es decir, invirtieron y esperaron el tiempo inicialmente pactado (tres meses o seis meses para triplicar la inversión) para recuperar el capital inicial y disfrutar de los intereses.  


Estos testimonios desataron una gran afluencia de ahorradores, que conseguían dinero al costo que fuera para ser “invertidos” y tener una rentabilidad. Siendo así que las solicitudes de créditos y tarjetas de crédito de los bancos se incrementaron, porque los clientes de las entidades financieras se endeudaban sin importar el costo financiero que debían pagar, y aseguraban que la pirámide les respondía. Quienes no tenían acceso a los servicios financieros, buscaban desesperadamente dinero en los gota a gota o en casas comerciales, con el único propósito de ganar dinero fácil.  


En noviembre de 2008, cuando el gobierno intervino las principales captadoras que estaban operando (DMG, DRFE y Costa Caribe), aparecieron propuestas de abogados con el propósito de demandar al gobierno y ayudarle a quienes salieron damnificados económicamente. Situación que preocupó a los altos mandatarios porque la cuantía alcanzaba una cifra de 45.6 billones de pesos. Cifra millonaria que representa más de la mitad del recaudo de impuestos que esperaba recoger el Estado en el año 2011. También representaba la mitad de la deuda externa del país y alcanzaría a cubrir cuatro veces el costo de la tragedia invernal. 

 

El gobierno adopta como estrategia de defensa judicial, que los dineros invertidos en las pirámides provienen de actividades delictivas como la captación ilegal de dinero, incumplimiento a los límites fijados a la tasa de usura, lavado de activos y evasión de impuestos. Porque quienes ganaron, al parecer no declararon los tributos ante la DIAN.  


Otra situación que preocupa al legislativo, es la inhabilidad de jueces que han sido declarados como impedidos, por haber tenido nexos con este tipo de organizaciones. Como es el caso de Pasto, Popayán y Putumayo, regiones donde las pirámides operaron con mayor fuerza, las personas vivían de ese negocio informal e ilegal, lo que llevó a considerar a este tipo de población como una sociedad de pocos anhelos, porque los habitantes no querían hacer nada más sino ganar dinero a cero esfuerzo. 


4.Cadenas 


En Colombia se han adoptado diversas costumbres financieras de ahorro hace varios años. Una de ellas son las cadenas, fuentes de ahorro y financiación informal que se han posicionado como una de las principales competencias y motivo de desplazamiento de las entidades financieras. 


La definición técnica de una cadena corresponde a “una serie de muchos eslabones enlazados entre sí” (Real Academia Española, 2001). De esta manera las cadenas de ahorro, coloquialmente hablando, serían una obligación económica voluntaria adquirida por una serie de personas. 


El deber ser de la cadena es buena en el sentido que fomenta en la sociedad la cultura del ahorro, situación a la que muchas personas les es imposible, por razones tales como, falta de planeación financiera, inadecuados hábitos de consumo, bajo nivel de ingresos, endeudamiento, entre otras. Los montos de dinero que se invierten en este tipo de operaciones es aún desconocida para las entidades oficiales. 

 

Las cadenas de ahorro o fondos de amigos son organizaciones informales, conformados por familiares o personas de confianza que se comprometen a hacer un aporte uniforme mensualmente y durante un tiempo determinado. El monto del aporte depende de la capacidad económica de los afiliados. 


En este tipo de operaciones, los socios nombran un tesorero, quien es la persona encargada de administrar los recursos. También, define los turnos para que cada asociado tenga conocimiento de cuando puede hacer uso del dinero. 


Sí algún socio solicita un préstamo, éste se pone a consideración de todos los miembros y se le cobra un interés que aproximadamente es del 3% mensual vencido. También se conceden préstamos a personas externas a la cadena, siempre y cuando sea referenciado o recomendado por algún o algunos socios activos. El costo que debe asumir por la financiación oscila entre el 5% y 10% mensual vencido, dependiendo de la cantidad solicitada. 


A diferencia del sistema financiero, la persona no necesita tener cuenta de ahorros, tarjeta débito, aval de las centrales de riesgo, referencias laborales y personales, certificación de ingresos, estudio de crédito y días en espera para su aprobación. Aquí la suma solicitada es entregada prácticamente de inmediato y sin trámites burocráticos. 


Las consecuencias de los desvíos de estos ahorros, conlleva a largo plazo un problema estructural en la economía del país, debido a que los dineros que están a la vista, tienden a convertirse en usura por préstamos gota a gota o inicios de pirámides cuando se busca rentabilidad en los recursos recaudados.

 

El acercamiento de la sociedad a las entidades financieras se ha convertido en un mal necesario, ya que muchas de las referencias para poder hacer una futura ampliación en infraestructura, inversión en activos o permitir un crecimiento de un negocio, requieren de relaciones con entidades bancarias. Es así como en La Encuesta de Demanda de Servicios Financieros en Bogotá2002, muestra que solo el 39% de los colombianos tuvo o tiene algún tipo de relación con el sistema financiero. El 61% restante acude a fuentes de financiación externa, tales como las cadenas, para poder asegurar un ahorro a costo mínimo o cero. 


Lo anterior, muestra que la mayoría de los colombianos tienen una fuerte relación con el sector extra bancario y con esto un acercamiento a las fuentes de financiación informales. Esto ha encendido alarmas al sector financiero, permitiendo la entrada de nueva competencia para él mismo, como las cooperativas, que constantemente le quitan protagonismo al papel de los bancos y su posicionamiento en la economía nacional. 

 

Para más información, los invito para que adquieran el libro Matemática aplicada al mercado no financiero:  


https://edicionesdelau.com/producto/matematica-aplicada-al-mercado-no-financiero-2/ 



A continuación, se presenta un ejemplo de préstamos gota a gota: 

 


A continuación, se presenta un ejemplo de cómo funcionan las pirámides matemáticamente: 



Recuerda seguirme en: 


  • Instagram: @jaconsultorescolombia2014 

  • Twitter: @augustoramirezd 

  • Facebook: JA Consultores 

  • YouTube: JA Consultores Colombia 2014 

  • Telegram y WhatsApp: 317 351 6637